Mi miedo actual
A medida que uno llega a viejo, cambian muchas cosas, y entre ellas, los miedos. Tal vez no desaparecen, pero algunos se reducen y también aparecen otros nuevos.
Muchos piensan que con la edad los miedos pasan a ser la vejez, la muerte, la enfermedad, etc. No es mi caso. Pero sí pienso en algo que me puede pasar y capaz ni me dé cuenta si me sucede.
Y es el miedo a acostumbrarme.
Nuestra mente es muy adaptable. Puede llegar a normalizar situaciones que, a pesar de que no sean sanas, igual acepto y asumo como normal, bueno, positivo. Y eso por acostumbrarme.
Por eso reviso seguido mi vida: amigos, trabajo, vida social, actividades, rutinas. ¿Estoy conforme o simplemente acostumbrado a mi vida y a quienes me rodean? Si puedo cambiar algo, ¿por qué no lo hago? Si algo no me hace bien, ¿por qué no lo cambio?
A veces, en busca de lo estable puedo convencerme de que es buena idea “vivir dentro de una jaula por vivir seguro” (un trabajo, una relación, una vida que no me hace bien).
Y nunca debería acostumbrarme tanto como para creer que, con tal de vivir seguro, vale la pena vivir encerrado.
Cada uno elige.
César G. Monteghirfo

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