¡Cuidado con lo que deseas!


Sigmund Freud habló de la pulsión de muerte. No tiene que ver con morir, sino que es un impulso interno que nos lleva a autoboicotearnos.

Dicho de otra manera: podemos estar bien en el trabajo, con la familia, con nuestra salud y de buen ánimo… y aun así, aparece un deseo o una idea que nos distrae, nos saca del camino. Internamente, sabemos que si seguimos ese deseo nos vamos a perjudicar, pero igual seguimos adelante.

Ejemplos claros:

  • Tenemos un buen matrimonio, pero caemos en la infidelidad solo porque alguien nos atrae. Sabemos que traicionamos un pacto y que habrá problemas, pero aun así seguimos.
  • Cambiamos actividades que nos hacen bien por otras que no nos aportan nada positivo.
  • Nos comportamos de manera inmadura a pesar de ser adultos.

Eso es la pulsión de muerte: nuestro autoboicot, esa fuerza que nos aleja de la felicidad. No es consciente, aunque recibimos advertencias internas que ignoramos.

Si estás bien con tu pareja, tu familia y contigo mismo, ¿de verdad vas a arriesgarlo todo por un deseo hueco? 

Pensalo, hacé lo que mejor te parezca. Solo recordá que tendrás que asumir las consecuencias de tus actos

César G. Monteghirfo

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