Mi idea del mito de Sisifo
Todos conocemos el mito:
Sísifo fue condenado por los dioses a empujar una roca cuesta arriba por toda la eternidad. Cada vez que está por llegar a la cima, la piedra cae. Y así, una y otra vez, para siempre.
Albert Camus, en El mito de Sísifo, lo interpretó como una metáfora de la vida: repetitiva, absurda, sin un sentido último. Según él, si Sísifo acepta su destino con conciencia, si lo asume sin ilusiones, entonces puede ser feliz.
“Hay que imaginarse a Sísifo feliz”, dice Camus. Pero, ¿por qué?
¿Por qué empujar una piedra inútil debería ser motivo de orgullo o dignidad?
¿Por qué aceptar una condena impuesta por dioses caprichosos es considerado heroico?
Yo veo otras opciones:
1. ¿Quién dice que no puede irse?
No hay cadenas. No hay cerco. Nadie muere si él deja de empujar. Solo dicen que está condenado. Bueno, puede decidir no aceptar esa condena.
No escapa. No huye. Solo suelta la piedra y camina hacia otra parte.
Sisifo no juega el juego de los dioses.
2. ¿Por qué creer en dioses que castigan?
Si los dioses son injustos, Sísifo podría llegar al ateísmo y si deja de creer en ellos, entonces la condena se disuelve.
3. ¿Y si transforma la piedra?
Si no puede irse y no puede dejar de creer, puede modificar la condena. Podría tallar la piedra y convertirla en arte o pintarla... Incluso romperla en pedacitos pequeños y jugar con ellos.
Hacé lo quieras o puedas, pero opciones siempre hay.
Cada uno elige.
César G. Monteghirfo

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