Elecciones y decisiones
Hoy soy el que soy y hago lo que hago, porque fui el que fui e hice lo que hice.
Y eso lo conseguí eligiendo caminos y decidiendo. Y claro, asumiendo el riesgo de mis decisiones.
De niño no era uno de esos que le gustaba ser el goleador del equipo. Pero cuando llegué a la adolescencia, conocí a otras personas que me mostraron diferentes ideas, otras opciones, y esto nuevo para mí, sumado a la muy buena educación de mis padres, dio como resultado un joven con una idea clara. A los 18 o 20 años ya tenía definido qué clase de adulto quería ser.
Ya había reunido suficientes ideas, conocido gente, leído varios libros, visto bastante cine y compartido cientos de horas de charlas con todavía más gente. Todo eso me permitió decidir a qué dedicarme y tener una idea bastante clara de cómo quería ser a los 60 años.
Claro, así escrito suena fácil, pero la cuestión fue conseguirlo. O sea, mantenerme en el camino elegido. La vida no es una línea recta, y surgen nuevas situaciones a cada momento. Es muy fácil desviarse del camino trazado, y tampoco es incorrecto hacerlo; cada uno elige.
Pero decidí siempre continuar por el mismo camino, que no era recto, pero yo lo seguía.
Lo seguía a veces pudiendo y a veces no pudiendo, apoyado o criticado, estando estable o inestable, solo o acompañado, en momentos difíciles y fáciles, estando cerca o lejos... Como fuera, yo seguía mi camino marcado.
Según quien lea esto, alguno puede pensar que sacrifiqué mucho por ser coherente con una idea, mientras que para mí el verdadero sacrificio hubiera sido no seguir mi camino.
Es cierto que hice muchos esfuerzos, de todo tipo. Pero si querés algo, es muy, muy, muy difícil que ese "algo" esté justo en la esquina de tu casa esperando a que lo vayas a buscar. A veces hasta aviones hay que tomar para alcanzarlo.
Como dije, podría haber "doblado en cualquier esquina" e ir en otra dirección. Siempre hay muchas tentaciones para cambiar de rumbo, hacer lo que hace la mayoría y listo; sin duda es más fácil. Sí, podría haber estudiado otras cosas, podría haber tenido otros amigos, parejas, trabajos, podría haber vivido en otras ciudades, etc.
Pero hice lo que hice, para hacer lo que hago. Fui quien fui, para ser quien soy. Y estoy muy contento de, más o menos, estar muy cerca de quien me propuse ser.
Todo es una cuestión de elegir, decidir y asumir lo elegido.
Este camino elegido, esta forma de ser, me llevó a conocer varios lugares: algunos intrigantes, otros espirituales, algunos vulgares y otros especiales. Junto a personas muy interesantes, con y sin dientes, legales e ilegales, y con charlas aún más interesantes.
Y, por sobre todo, me llevó a conocerme, a saber de qué soy capaz, a superar mis límites y a ser coherente con mis decisiones y principios.
No, no todo el camino fue hermoso, pero sí, durante todo el camino, aprendí.
Cada uno elige.
Gracias por leer.
César G. Monteghirfo.

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