Cielo o infierno
El maestro amablemente lo escucha y le concede su tiempo.
Y el samurai le pregunta, con toda humildad, ¿Cuál es el sentido de la vida?
El maestro, cambia su gesto, se ríe de la pregunta y le dice:
Debés ser un samurai muy estúpido, solo un tonto ignorante preguntaría algo así. Mal gastas mi tiempo, con preguntas infantiles.
El samurai ofendido, con una mirada llena de ira por los insultos del maestro, dió un paso atrás, desenvainó su espada, la elevó por encima de su cabeza y cuando estaba dispuesto a partir en 2 al maestro.
El maestro le dice: Ahí estás en las puertas del infierno.
El samurai vuelve a cambiar de gesto, se da cuenta del momento de ira que vivió, envaina su espada, pide disculpas.
Y el maestro le dice: Ahí estás en las puertas del Cielo.
Y continúa el maestro: cada uno elige que actitud tomar ante los hechos y la vida. Me pudiste haber matado o podemos ser eternos amigos.
El sentido de la vida, lo elegimos cada vez que sacamos o guardamos la espada.
Anónimo.

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