Interior y exterior


Cuenta la historia de cuando los dioses habían organizado todo el universo, creado cada planeta, planta, territorio, atmósfera y cada bicho y bichito y entre ellos al humano, solo les quedaba por ver dónde dejaban a la pasión, amor, benevolencia, empatía, alegría, paciencia, ideas, creatividad, etc.

Entonces algunos proponían en las cumbres más altas, otros en las enormes profundidades del mar. Ya que la idea era que a los humanos nos tenía que costar encontrar esas actitudes y sentimientos. Cuánto más difícil fuera, mayor iba a ser la sorpresa al encontrarlos.

Y uno de los dioses dijo: Ya sé donde los podemos guardar y nunca se les va a ocurrir buscar ahí.

Vamos a guardarlos dentro de ellos mismos.

Siempre lo buscarán fuera, lo conseguirá otro, pero nunca van a ver para dentro.

¿Ya se dieron cuenta que todos los sentidos que tenemos, son para conectarnos con nuestro exterior? Vista, olfato, tacto, gusto, oído.

Ya es hora de que comencemos a buscar adentro.

César G. Monteghirfo

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