Ampliando a Ortega y Gasset
El gran José Ortega y Gasset dijo:
"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo."
Esta idea aparece en su libro Meditaciones del Quijote (1914), y resume una de las nociones fundamentales de su filosofía: lo inseparable que es el individuo (el "yo") y su entorno (la "circunstancia").
Para Ortega, el ser humano no puede entenderse aislado de su contexto vital; somos una unidad entre lo que somos internamente y el mundo que nos rodea. El filósofo español probablemente pensaba en las circunstancias más cercanas a la persona: la educación formal e informal, la familia, la sociedad, la época vivida.
Pero pienso: ¿cuáles y cuántas circunstancias, exactamente?
Las más cercanas, sin duda. Pero, si un solo hecho histórico no hubiera ocurrido como ocurrió... ¿seguiría siendo yo quien soy hoy? ¿Y si aquellas circunstancias, incluso algunas alejadas de mí por cientos o miles de años, también me influyeron, de alguna forma, para que hoy sea quien soy?
Aquí van tres ejemplos que, de alguna manera, nos afectaron a todos:
- Si no hubieran asesinado a Julio César.
- Si el cristianismo se hubiera expandido hacia Oriente.
- Si no se hubiera inventado la imprenta.
Y hay diez mil ejemplos más. Cosas que ocurrieron y desencadenaron consecuencias. Algunos hechos notorios, otros invisibles, pero todos con impacto.
Es fácil imaginar distopías sobre Hitler y lo que habría pasado si hubiera ganado la guerra. Pero intento ir más allá: son infinitas las cosas que sucedieron para que yo, hoy, esté escribiendo este texto.
Entonces, cuando pienso en mí y mis circunstancias, ¿debo poner un límite de tiempo y espacio? ¿Soy yo y mi familia, en mi país, y nada más?
¿O debo pensar que mi historia, mi forma de ser, mi actitud ante la vida están unidas al Big Bang… o incluso antes?
César G. Monteghirfo

Comentarios
Publicar un comentario