El camino iniciático
Si quiero crecer, si me quiero convertir en algo más que un cuerpo de piel, huesos y pelos debo estar mental, corporal y espiritualmente abierto a aceptar ciertas enseñanzas y debo hacer algunos esfuerzos.
Ciertas enseñanzas, que no encontraré en internet. Las tendré que buscar por diferentes rumbos, las tendré que interpretar, entender, analizar. Son enseñanzas que están por el mundo, de diferentes maneras. Están en libros, películas, músicas, arquitecturas, pinturas, monumentos. Tendré que "aprender a leer" esa información esparcida e ir armando el puzzle poco a poco, a medida que crezco.
A veces el mensaje será claro, pero otras veces lo entenderé 10 años después. A veces lo escucharé de quien menos espero y otras veces, será parte de la escena de una película.
Por eso hay que estar atento, no hay que fijarse en la primer y lineal interpretación de un texto. Las ideas hay que "masticarlas" durante años, a veces.
En ese viaje iniciático que es la vida, es bueno encontrar a un maestro, que nos dé cierta idea, alguna orientación hacia donde caminar. Que no nos lleve de la mano, pero que nos avise de los precipicios. Luego le haremos o no caso, pero que nos avise.
Pero ese o esos maestros no son los que ofrecen charlas por zoom, ni pertenecen a ciertas ideologías modernas o actuales. Todas las respuestas a tus preguntas de hoy, están dichas, hechas y escritas en el pasado... En el pasado más antiguo.
La vida ya la tenés, también tenés el conocimiento y la madurez para leer y entender esto que estás leyendo. Ahora solo falta tu decisión.
¿Querés trascender y saber que hay más allá de lo obvio? ¿O querés seguir siendo un cuerpo que respira, come y llora cuando no entiende la vida?
César G. Monteghirfo
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