Los verdaderos


Un joven viajó a otro país para estudiar. Se recibió y consiguió un gran contrato de trabajo.

Llamó a sus padres y les dijo:

—Vuelvo en unos días. Por favor, organicen una gran fiesta con todos mis amigos. No se olviden de ninguno. Y que la fiesta sea la superfiesta, ya que ahora la puedo pagar.

Cuando llegó a la fiesta, emocionado, entusiasmado y súper feliz, vio que en un salón enorme, con mozos, comida, bebidas, DJ y música, había una sola mesa con sus padres y cuatro amigos.

Sorprendido, le dijo a su padre:

—¿No te dije que les avises a todos mis amigos?

Y el padre le respondió:

—Sí. Yo los llamé y les dije que vinieran porque habías tenido un problema y necesitabas de su ayuda.

Estos son todos tus amigos.... Ahora disfrutá la fiesta.



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