Gracias a todos
Pero lo cierto es que todos son importantes y habría que agradecerles, aún esos que fueron mesquinos, mentirosos, falsos, abusadores.
Claro que no será un agradecimiento afectuoso, pero esos tipos son parte del cotidiano. El sol da luz y calor, pero también son buenas las noches y las lluvias. Y más allá de lo que uno prefiera, el mundo sigue girando y hay días y noches.
Hay gente amable y de la otra. Todos, absolutamente todos, enseñan. La cuestión es ¿Qué hacemos nosotros con eso que nos pasa?
Anécdota personal:
Renuncié a un trabajo, porque me iba a otro lugar. Cuando estaba haciendo la firma de la renuncia, pasa el gerente (de casualidad o no) y le dije:
Gabriel, me voy pero lo quiero saludar especialmente porque gracias a usted yo aprendí mucho y le estreché fuerte y seguro la mano.
Y continué diciendo:
Gracias a usted, si algún día soy jefe o gerente, ya sé como no tengo que ser con los demás empleados.
Muchas gracias. Me di media vuelta y me fui.
La gente buena influye bien en tu vida
La gente mala influye mal en tu vida, si vos lo permitís
Gracias por leer.
César G. Monteghirfo

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