De fuerza y debilidades

 


 Nos esforzamos mucho (y no solo en un gimnasio) para ocultar lo débiles que somos.

Todos lo sabemos, es evidente, se nos nota apenas nos ven, pero todos callamos. Es como la mentira permitida.

Como que si no te lo digo, vos no me lo decís... y ahí seguimos con el engaño que todos sabemos.

César G. Monteghirfo

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