Aquellas pequeñas cosas

 

Nunca te olvides de aquellas pequeñas cosas. Las básicas, simples, sencillas pero fundamentales:

Respirá.

No dejés de leer. (Prosa y poesía)

Escuchá música.

Tomá agua.

Se agradecido con la vida.

Decí buen día.

Pedí permiso.

Buscá palabras en los diccionarios.

Aprendé sinónimos y antónimos. 

Aprendé a decir lo mismo de diferentes maneras.

Se amable.

Se cortés

Aprendé a escuchar.

No dejés de moverte.

Aprendé a estar quieto.

No tomes ni uses nada que domine tus sentidos, ideas y comportamientos.

Decí por favor.

Recordá mirar el cielo.

Aceptá los cambios. (Depende cuales)

Intentá mirar con ojos de niño.

Compartí tu tiempo con gente que te haga crecer. 

Debés tener rutinas obligatorias.

Debés tener tiempo libre obligatorio.

Intentá vivir equilibradamente.

Dejá pasar primero a las damas

Intentá elegir libre tus gustos y preferencias.

Defendé tus ideas, si es el momento y lugar adecuado. Si no lo es, continuá tu camino.

Sueña ilimitado con ambiciones limitadas.

Recordá descansar bien.

Nunca estás tan cansado como para no darle el asiento a otros/as.

Alimentate bien.

Se leal.

Decí gracias.

Se compasivo, pero recordá que no sos Jesus.

Recordá esto, una liebre no se interpone en el camino al tigre, pero el tigre no se interpone en el camino del elefante.

Vos sos el estúpido, vago, inutil, de alguien más.

Pedí perdón, si te equivocaste.

No sos perfecto, pero sos perfectible.

Se respetuoso.

Mantené tu cabello corto.

Estamos vivos una vez y muertos para siempre. Aprovecha la vida, esto no se repite ni hay períodos de prueba. Una vez que se va, se fue.

Tratá de usted a quien no conozcas.

Aprendé a Jugar al ajedrez, Go, damas, dominó y al Poker.

Mantené tus uñas cortas y limpias.

Lavate dientes y manos varias veces al día.

Ante una mala acción de alguien, primero averiguá y luego actuá. Para el cachetazo siempre hay tiempo, pero no para pedir disculpas.

Visitá museos, teatros, cines, parques, ferias.

Conocé el lugar donde vivís.

Se puntual.

Poné atención a quien te esté hablando.

Divagar no es filosofar. Una cosa es pensar con conocimiento y otra es decir boludeces.

Protegé al más débil.

Aprendé a asumir las consecuencias de tus actos.

No tengas miedo a la muerte.

Se honorable.

Aprendé a ceder.

Aprendé a empujar.

Aceptá cuando perdés.

No te agrandes cuando ganás.

No tenés que ser el mejor, alcanza con que seas diferente.

Y cumplir todo esto ¿Para qué?

Si lo cumplís, lo vas a saber en unos años, si no lo cumplís no lo sabrás nunca.

Cada uno elige.

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César G. Monteghirfo

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