Mover la montaña
Un viejo y toda su familia vivía de un lado de la montaña, pero el pueblo estaba del otro lado. Por lo tanto cada vez que necesitaban algo tenían que cruzar la montaña, sea escalando o rodeándola.
El viejo un día tuvo una idea. Para no cruzar la montaña, le pareció mejor quitar la montaña. Y al otro día comenzó a llenar baldes de piedras y tierras a otro lado, con la intensión de mudar la montaña.
Otro viejo, que en el pueblo lo consideraban sabio le dijo:
- ¡Que viejo tonto! ¿Cómo vas a pensar en que podés mudar una montaña?. Ya estás muy viejo y te moriras antes de terminar tu trabajo.
- Es verdad que estoy viejo, le respondió el viejo tonto al viejo sabio.
Yo no podré terminar de mudar la montaña, pero mi idea la continuarán mis hijos, nietos, bisnietos, tratanietos, etc y algún día ellos no tendrán que cruzar la montaña.

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