Motivación inversa

 


 Cuando somos niños, todo nuestro cuerpo está trabajando al 1000% para desarrollarnos. 

En esa época los adultos, nos piden que nos quedemos quietos, que no corramos, que no nos ensuciemos. Nos envían a la escuela, a quedarnos quietos en silencio para comportarnos bien y así aprender matemáticas, historia, etc.

Cuando somos adultos, nos promueven salidas, actividades, clases de baile, dibujo, etc, gimnasias, yoga, etc.

¿No deberían motivarnos a la actividad física siendo niños y de ancianos dejarnos tranquilos?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El principito y el zorro

El sueño susurra

Estar en equilibrio