No es igual aceptación y conformismo
Muchas veces se confunde la aceptación con el conformismo. Y se le hace muy buena propaganda al inconformismo.
1 Aceptación: Hay "cosas", situaciones, momentos, lugares, historias, etc que no podré ni nadie podrá modificar, por lo tanto es muy sano aprender a aceptar.
Acepto que voy a morir, acepto que tengo 2 brazos, acepto que envejezco, acepto que no me quiera más, acepto que hay gente con ideas diferentes, acepto que nací en este país. O sea, hay un millón de "cosas" que aceptar y nada tiene que ver con conformarse o no.
Claro, para una sincera aceptación debo ser objetivamente realista, por más difícil que sea esa aceptación. Debo reconocer mis posibilidades y límites, así evaluar la situación, para pensar luego si la puedo modificar o no.
2 Conformismo. Es mucho más simple. Me da todo igual, no importa si es lindo, feo, bueno o malo. No analizo ni pienso. La cuestión es no hacer ningún esfuerzo.
3 Inconformismo. Esto se "vende" como la mejor de las 3 opciones, pero lo cierto es que el inconformista (mal llamado perfeccionista), es alguien que sufre mucho ya que nada ni nadie llena su conformidad.
Siempre puede quedar más limpio, siempre se puede ganar más dinero, siempre se puede pintar mejor...y así con todo.
El inconformista corre una carrera al infinito, que sabe que no llegará pero no se puede detener. El inconformista está como encerrado en una autotrampa. Exige y se exige niveles que no alcanzará, pero si no lo hace sufriría por creerse un conformista.

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