Distracciones

 

Hoy existen cientos de distracciones. La mayoría son gratis, inmediatas, rápidas de ver y entender. Y no tiene nada de malo distraerse; por lo tanto, a veces es difícil explicar.

La distracción en un momento, aunque sean 2 horas, no es grave. Lo que realmente afecta es vivir distraído.

¿Por qué es un problema vivir distraído?

Porque cada minuto que dedicamos a esas distracciones, ese minuto se lo estamos entregando a una empresa que negocia con nuestro tiempo de vida.

Ese tiempo es vida, es un tiempo que no vuelve. Es un tiempo gastado en otros, no invertido en uno mismo.

Mientras las empresas ganan mucho dinero con mis distracciones, gustos y elecciones, yo no estoy aprendiendo, creciendo, compartiendo ni viviendo. Solo respiro y miro, casi como una planta.

Ahora, yo me preguntó:

¿Será casualidad que todas las novedades tecnológicas apunten a la distracción del usuario? (Incluidas las inteligencias artificiales).

O tal vez exista un objetivo no tan claro ni transparente: como tener usuarios menos hábiles, sobre medicados, sobre estimulados, poco pensantes, infantilizados, miedosos, poco críticos, ocupados solo en si escucharon o no la última notificación del celu.

Cada distracción nos distrae. 

Cada vez que nos distraemos, nos alejamos:

De nuestra vida, sentimientos, emociones.

De nuestro camino,

De nuestras creencias o filosofía,

De nuestros objetivos en la vida.

En una selva, un bosque o el mar, si un animal se distrae, es un animal cazado, pescado o devorado por otro animal.

¿Será casualidad que nos distraigan?

Cada uno elige.

César G. Monteghirfo

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Aprender a volar

Estar en equilibrio

¿Vejez digna?