Hacemos lo que nos animamos
Nadie hace lo que quiere, no importa ni tu genética, status social, educación, familia, sexo, altura... no importa nada. Nadie hace lo que quiere.
En el mejor de los casos hacemos lo que podemos. Y la mayoría de las veces hacemos lo que nos animamos.
Todos cargamos con diferentes traumas, frustraciones, inseguridades, miedos. Algunos pelean mejor sus luchas internas, pero igual no ganan siempre y otros ni siquiera luchan. A veces, son tantas las peleas perdidas que se vuelve "filosofía" no intentarlo: ¿Para qué si va a salir mal?, cuando lo cierto es que esa pregunta "aparece" luego de décadas de frustración.
Por eso. Por el hecho de que todos peleamos contra nosotros y muchas veces perdemos. No debemos juzgar al otro, porque hacemos lo que hacemos, y cada hacer depende de una cantidad de circunstancias, algunas manejables y otras totalmente aleatorias y hasta parecen caprichosas.
Hay algunas cosas seguras:
1 Mientras estemos vivos nos pasarán cosas.
2 la cuestión es ¿Qué hacemos con lo que nos pasa? ¿Lloramos, puteamos, nos ofendemos, aceptamos,evitamos o enfrentamos?
3 Mientras no vivamos la vida del otro, nunca vamos a entender racionalmente sus actitudes, acciones o inacciones.
Ya vivimos en una sociedad exigente. Desde el color de los dientes que tenemos, las marcas que compramos y hasta donde nos vamos de vacaciones.
¿No sería conveniente tratarnos mejor?. Ya ni digo tratarnos bien, digo mejor.
Todos tenemos deudas pendientes, dolores cercanos, decisiones incompletas. Seamos buenos con nosotros, seamos más permisivos con los demás. No tenemos ni idea con que contrincantes pelea el otro, ni que tan cansado está. Y algún día seremos ese otro.
Siempre hay tiempo para la crítica, entonces siempre debería haber tiempo para la cortesía.
Cada uno elige.
César G. Monteghirfo

Comentarios
Publicar un comentario