Contrato conmigo

 

Cuando firmamos un contrato de trabajo, nos comprometemos con varias exigencias. Lo hacemos sin problema: cumplir con la hora de entrada y salida, respetar un tiempo determinado para almorzar, no llegar tarde y justificar nuestras ausencias, etc. Nos convencemos de que si hacemos todo eso, es porque somos responsables.

Pero luego no somos igual de responsables con nosotros: nos mentimos, no buscamos soluciones, estiramos decisiones, nos hacemos adictos a algo, pero no nos llamamos irresponsables.

Parece que "somos responsables" cuando es por y para exigencias de otros, pero no para nosotros.

¿Qué nos pasa? ¿Por qué nos colocamos últimos en nuestra propia vida?

....,.........

César G. Monteghirfo


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Aprender a volar

Estar en equilibrio

¿Vejez digna?